Elementos de seguridad de las puertas

Ya hablamos en el artículo anterior (LINK) sobre los cinco elementos que dan seguridad a nuestras puertas (y ventanas): cerco, hoja, bisagras, cerradura y bombillo y sus llaves.

El bombillo

El más importante de ellos es el bombillo, pues es el único accesible y expuesto a su manipulación por ganzúas, bumping, torsión o taladro. Además, sus llaves pueden ser fácilmente copiadas en cualquier establecimiento, por lo que quedamos expuestos a cualquier persona que prestemos nuestras llaves.

La cerradura

Las puertas blindadas pueden montar cerraduras de hasta 18 pestillos, pero servirán de poco si todos se montan sobre una única varilla, pues si apalancamos uno de ellos, conseguiremos hacer retroceder a todos a la vez.

 

Las bisagras

Mientras las puertas blindadas, las bisagras se atornillan a la madera tanto en la hoja como en el cerco, en las puertas acorazadas van atornilladas o soldadas a la pletina metálica de la hoja y del cerco, lo que amplia su seguridad ante el apalancamiento.

La hoja y el cerco

Como ya vimos en el artículo sobre las diferencias entre puertas blindadas y acorazadas (LINK), las puertas blindadas son hojas de madera con una lámina de acero cuyo espesor oscila entre 0,8 y 1,2 mm. y cuyo cerco es de madera con el cerradero metálico donde se alojan los  pestillos.

Las diseños de las hojas acorazadas cuentan con al menos una placa exterior con espesor superior a 1,2 mm reforzadas con montantes interiores. Así mismo todo su cerco es metálico, realizado con chapa de acero de al menos 1,5 mm de espesor. Lo que ofrece una gran resistencia al apalancamiento.

 

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